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Mons. Joseba Segura: “Tengo mucho lío, pero cada día tiene su afán”

creado por Entrevista en la emisora diocesana Radio Popular-Herri Irratia |
|   Comunicación

Hoy, día mundial de la radio, el nuevo obispo auxiliar de Bilbao, Joseba Segura ha concedido su primera entrevista a la emisora diocesana Radio Popular-Herri Irratia. En la conversación con el periodista Juanma Jubera, ha hablado sobre diversos temas relacionados con la paz, los abusos sexuales en el seno de la Iglesia, su etapa en Misiones de Ecuador o como párroco en el barrio de Otxarkoaga. A continuación se extractan algunas respuestas de la entrevista. 

¿El momento de ayer en la basílica fue muy emotivo?

Para mí sí, porque había mucha gente que conozco desde hace muchos años y algunos nuevos también. Serán las personas más cercanas con el que irá día a día mi trabajo. Ponerme a los pies de la Amatxu y pedirle que nos acompañe a todos a acertar, es bonito. Ama y amama han sido personas muy importantes en mi vida de fe y he venido muchas veces con ellas a Begoña.

¿El obispo Juan Mari Uriarte fue su padre espiritual?

Fue quien me convenció para entrar al seminario. Yo estaba en una clase en Escolapios y tenía pensado ir a Deusto a estudiar en la Comercial. Vino a dar una charla. Algunos levantamos la mano cuando preguntó si estábamos dispuestos a ser curas. Así empezó la cosa. No es la única influencia en mi vocación, pero es muy importante. Luego fue rector del seminario y cuando entré con 17 años, compartimos experiencia y discernimiento.

12 años en Ecuador ¿Cómo ha vivido esa experiencia?

Me ha marcado particularmente. Porque han sido muchos años, porque es reciente y ha sido vivir con gente distinta en dos situaciones diferentes: en Quito trabajando en el desarrollo de Cáritas Ecuador y otra muy diferente, cuando llegué a Riobamba, a una Diócesis de la Sierra Ecuatoriana y tuve la primera experiencia de párroco rural. Encontrarme con gente sencilla, en lugares donde no había capilla y llevarme todo en la mochila... fue realmente una experiencia que formará parte de lo que ha sido mi servicio.

Fue en parte artífice en el proceso de pacificación...

No resultó de una decisión que nosotros tomamos, ni de una estrategia o de alguna responsabilidad que creíamos que era nuestra. Fue una petición que el Gobierno de España consideró que podíamos hacer y en la medida que fue una solicitud que llegó de esa fuente, intentamos Juan Mari y yo, como colaborador, tener un papel muy secundario.

¿De qué tiene que hablar la Iglesia?

Tiene que resituarse en los temas sobre los que tiene que hablar. Tiene cosas importantes que decir, pero tiene que decirlas con más sencillez. No tiene que tener opinión respecto a todo y tiene que acercarse mucho a la situación de las personas, para después de escuchar, poder hacer una aportación desde el Evangelio, la experiencia de la fe y la tradición de muchos valores que tienen una raíz cristiana muy importante.

¿La Iglesia ha callado algunas cuestiones que ahora se están conociendo?

De lo que se habla ahora es del tema de la pederastia, el tema de los abusos. Es una realidad que en un momento determinado parece ser que se ocultó. No creo que tenga la misma gravedad en todos los sitios del mundo, hay contextos sociales y de Iglesia diversos, pero en todos los sitios tenemos esta preocupación. La verdad de lo que se ha hecho es mucho más amplia que eso, pero tenemos que aceptar también los aspectos negativos. Tengo la convicción de que algunos casos están apareciendo ahora porque las víctimas que tenían la confianza de que se podían expresar como lo pueden hacer ahora. Era enfrentarse con personas que tenían mucho poder. Gracias a Dios ha cambiado el ambiente y la gente se puede expresar con mucha más libertad. Hay que escuchar y aceptar. ¿En el futuro? Está muy claro, no hay posibilidades de tratar con ambigüedades cuando alguna persona que esté trabajando en la Iglesia haga mal. Tenemos que colaborar y hacer todo lo que esté en nuestra mano para que las autoridades públicas puedan investigar y pongan la sentencia que corresponda.

¿Qué les decimos a las víctimas?

Un gran respeto por su testimonio. No se puede cuestionar la experiencia que han tenido y lo que han sentido y sienten. Tenemos que prestar nuestro apoyo y hacer todo lo posible para acompañar a las víctimas y, sobre todo, trabajar en la prevención para que nunca más haya víctimas. Tenemos que evitar que todos estos problemas que han afectado a algunas personas, se puedan reproducir. Definitivamente punto y final, tolerancia cero.

La entrevista completa en este enlace

Un momento de la entrevista