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La red de centros EBI comienza el curso con algunas novedades

creado por Con más de 10.700 alumnos y alumnas |
|   Comunicación

Esta semana comienza un nuevo curso escolar y en la mayoría de los centros el alumnado se va incorporando a sus clases estos días. En el caso de la red de colegios e Ikastolas de EBI (Elizbarrutiko Ikastetxeak/Centros Diocesanos), más de 10.700 alumnos y alumnas comienzan sus clases en Infantil, Primaria, Secundaria y Formación Profesional. Aunque uno de los centros de la red EBI -Txomin Agirre, de Ondarroa- se cerró a finales del curso pasado, con la incorporación del colegio Patronato Santa Eulalia, de Santurtzi, a la red, siguen siendo 16 los centros que la componen. Otra novedad es que, San Fidel ikastola, de Gernika, añade bachiller a su oferta educativa en este curso 2019-2020. Los centros educativos diocesanos serán además, los primeros de la red concertada que se unen al proyecto impulsado por el Departamento de Educación contra el bullying.

La prevención del acoso escolar, el bullying, es, desde hace años, un asunto prioritario para la red de colegios e ikastolas de EBI Elizbarrutiko Ikastetxeak–Centros Diocesanos. De hecho, explican “se viene trabajando en diferentes niveles con profesorado, familias y alumnado. Ahora, además, la red EBI es el primer grupo de centros concertados que se une al modelo Bizikasi, desarrollado por el Departamento de Educación del Gobierno vasco y que servirá para profundizar y homogeneizar los modelos de prevención contra el bullying”.

Más de un centenar de responsables de los 16 centros EBI han iniciado ya la formación, de la mano del Berritzegune Nagusia, el servicio de apoyo a la educación y la innovación, para poner en marcha este marco educativo centrado en la prevención del acoso y que trata de poner en alerta, a través de un plan de acción, desde el profesorado a las familias, pasando por todo el alumnado.

Así, la iniciativa Bizikasi pretende contribuir a que los centros educativos sean espacios seguros de convivencia positiva y de tolerancia cero ante posibles situaciones de acoso, condición indispensable para lograr el principal objetivo del sistema educativo que consiste en acompañar a todo el alumnado en su desarrollo personal y dotarle de competencias y herramientas que le permitan participar en la sociedad como ciudadanos activos y responsables.