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La exposición itinerante contra la trata se traslada a la Universidad de Deusto

creado por Desde el claustro de la catedral de Santiago |
|   Comunicación

La muestra `Punto y seguimos. La vida puede más´ del fotógrafo Fernando Mármol Hueso con imágenes de personas que han sufrido la trata, ha estado expuesta en el claustro de la catedral de Santiago de Bilbao desde la semana pasada. Mañana día 11, se traslada a otro claustro, al de la Universidad de Deusto. La exposición, organizada por el Secretariado de la Comisión Episcopal de Migraciones es una de las actividades que se han organizado desde la Mesa de Migraciones de la Diócesis de Bilbao para dar a conocer, reflexionar y actuar ante esta "abominable situación que tiene rostro de mujer y, en muchos casos, de niñas", tal y como manifestaba en la inauguración de la misma Marije Calvo, responsable de Pastoral de Migraciones. Con motivo, del Día Mundial de Reflexión y Oración contra la trata que se celebró el pasado lunes 8 de febrero, la Mesa ha organizado una conferencia online para el próximo 16 de febrero, a las 19 h. con María Francisca Sánchez Vara, responsable del Secretariado de la Subcomisión Episcopal de Migraciones y Movilidad Humana.

La exposición estará en el claustro de la Universidad de Deusto a partir de mañana, hasta el próximo 24 de febrero. En la misma, se recogen testimonios de personas que han padecido el drama de la trata en primera persona, pero del que han logrado salir para recuperar su vida anterior. Por lo tanto, es una muestra llena de crudeza, pero con una ventana abierta a la esperanza. Tiene un enfoque basado en tres líneas argumentales: el drama
vivido por las personas que han sufrido situación de trata, la indiferencia y la esperanza de una vida libre de la explotación, con la implicación de la Iglesia y de la sociedad civil. 

Una muestra coral


Es necesario conocer para poder mirar y mostrar, por eso este proyecto ha requerido de un acercamiento a personas e instituciones involucradas en acciones con la trata y en proyectos de atención social y pastoral a las víctimas. Este acercamiento ha permitido conjuntamente construir un relato en imágenes, haciéndoles partícipes y protagonistas a las propias víctimas también a través de sus palabras plasmadas en cada frase que acompaña la fotografía. Para preservar la identidad de las personas se han utilizado nombres ficticios.

Imagen de portada de la exposición