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Experiencia misionera del Seminario de Bilbao en Ecuador

creado por Acompañan al presbítero diocesano Paulino Ordax |
|   Comunicación

El rector del Seminario diocesano, Aitor Uribelarrea y el seminarista Francisco Pinilla llegaron a Quevedo (Los Ríos-Ecuador) el pasado 31 de julio. Allí se encontraron con el presbítero bilbaíno Paulino Ordax al que acompañarán, otro agosto más, en su servicio misionero. Esta semana visitarán las comunidades de las monjas clarisas de Guayaquil y Montalvo (fundación de las clarisas de Agurain- Salvatierra).

“¡Parece mentira que haya pasado un año!”, exclama el seminarista Francisco Pinilla al comenzar el relato de las vivencias de estos primeros días de experiencia misionera en Ecuador. El año pasado seminaristas de Bilbao, junto con el rector, también estuvieron acompañando al presbítero diocesano Paulino Ordax. Han vuelto a Quevedo a incorporarse a las celebraciones y al día a día de la vida parroquial en la misión de Los Ríos.
Pinilla señala que tras la fugacidad de los primeros días “saludando a la gente y haciendo planes para colaborar en las necesidades que se presentan”, han tenido algunos imprevistos. “Falleció la tía de Fabián, seminarista de nuestra Diócesis, oriundo de aquí, de Buena Fe. Acompañamos a la familia en un multitudinario velatorio y funeral. Era muy apreciada por mucha gente, tanto por su forma de ser como por su labor caritativa, social y ejemplo de vida”.

Por otra parte, a finales de la semana pasada se encontraron con otro seminarista de Bilbao, procedente de otra región de Ecuador, de Santa Elena. “Allí conocimos a los padres de David y su parroquia de origen, la capilla de Jesús Obrero, y otras parroquias y gente del lugar”. El rector Aitor Uribelarrea y los dos seminaristas tuvieron la ocasión de realizar una visita por la zona turística siendo testigos del gran contraste que se vive a pocos metros “con las casitas de caña y la pobreza habitual con la que se convive”.

Visitas durante esta semana

Tras su regreso a Quevedo participaron en las misas del domingo, colaborando con Paulino y prepararon la misión parroquial a la noche que este año tendrá lugar en la zona “no muy alejada de la parroquia conocida como `el Grito de la Libertad´. Se trata de un lugar en el que gente abandona y se pasa a otros cultos”, detalla Francisco.

La visita a las monjas clarisas de Guayaquil y Montalvo marcará lo que resta de semana para comenzar con la misión parroquial este próximo domingo.