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“Este año jubilar es para las Siervas de Jesús tiempo de gracia y bendición”

creado por Entrevista a Martina Espinal, Madre General de las Siervas de Jesús de la Caridad |
|   Comunicación

Tal y como anunciábamos en esta misma web hace unos días, las religiosas Siervas de Jesús de la Caridad viven en estas fechas acontecimientos importantes: celebran el 150 aniversario de su fundación y mañana domingo, 26 de julio comenzarán su Año Jubilar en la catedral de Santiago con una Eucaristía a las 12:00 del mediodía presidida por el obispo diocesano, Mons. Mario Iceta, que será emitida en directo a través de esta web. Además, el pasado 10 de julio, el Papa Francisco autorizó a la Congregación de las Causas de los Santos la promulgación del Decreto de Virtudes Heroicas de D. Mariano José de Ibargüengoitia y Zuloaga, sacerdote bilbaíno y cofundador la congregación. A través de la religiosa Blanca Alonso Merayo, de la postulación de las Siervas de Jesús, que nos ha proporcionado numerosa documentación e información, hemos contactado con Martina Espinal, Madre General de la orden que, a continuación, nos habla del momento actual de la congregación y qué supone para ellas esta celebración jubilar en el 150 aniversario de su fundación.

Martina Espinal es desde octubre de 2018 la Madre General de las Siervas de Jesús de la Caridad. Nació en 1971 en Santiago de los Caballeros (República Dominicana) y con 20 años ingresó en la Congregación. Ha estado destinada en Burgos, Bilbao, Vitoria, Madrid y Roma, pero ha sido en nuestra ciudad donde ha pasado la mayor parte de su vida religiosa, formando parte durante más de 10 años del equipo de asistencia religiosa del Hospital de Basurto, etapa de la que guarda entrañables recuerdos.

¿Qué supone para la Congregación la celebración del año jubilar en el 150 aniversario de fundación?

Este año jubilar es para las Siervas de Jesús tiempo de gracia y bendición, dese un gran agradecimiento a Dios por cuanto ha querido a sus Siervas, en todos estos años de entrega generosa. Damos gracias por la presencia viva y permanente de Santa María Josefa, nuestra Fundadora, y D. Mariano José, sacerdote bilbaíno y cofundador, que han recibido este hermoso carisma, don del Espíritu para servicio de la Iglesia.  

Supone sobre todo para nosotras una renovación espiritual, un nuevo impulso, que no se quede sólo en palabras, sino que en el día a día seamos testimonio alegre y creíble de Jesús Resucitado, manifestando la misericordia y la ternura de Dios a través de una vida sencilla y entregada.

¿Nos podría indicar algunos de los actos que van a llevar a cabo?

Uno de los principales actos, en este caso, espiritual, es la concesión de la indulgencia plenaria por parte de la Santa Sede, para aquellos fieles que, con esta intención y las condiciones necesarias, visiten las iglesias de las Siervas de Jesús (que en Bilbao son cuatro), o las parroquias que tengan por titular a nuestra Santa Fundadora, María Josefa del Corazón de Jesús (y aquí contamos con la parroquia de Miribilla).

El tiempo de pandemia por el covid-19 que estamos viviendo impide las celebraciones llamativas, pero hasta eso lo estamos viendo como un don de Dios para vivir este acontecimiento desde la profundidad y sencillez. Aun así, estamos preparando algunas publicaciones y actividades que se anunciarán, en colaboración con el Obispado, la Catedral y la parroquia Santa María Josefa. Bilbao es la cuna de la Congregación, en la calle de La Naja está la Casa Madre, y en su iglesia se encuentra el sepulcro de nuestra Fundadora y todo esto es central en la celebración del año jubilar… ¡aquí empezó todo!

Algunos datos de la congregación

Como en la parábola evangélica, el grano de trigo que cayó en tierra buena dio fruto abundante y la pequeña semilla de Bilbao hoy se ha extendido por 16 países, en los que nos encontramos las más de 700 religiosas Siervas de Jesús. Estamos en Chile, Argentina, Paraguay, Colombia, Ecuador, Perú, México, República Dominicana, Cuba, EE. UU., Filipinas, Vietnam, Camerún, Italia y Portugal y en cada lugar vamos haciendo realidad el sueño misionero de la Santa Madre Fundadora, que decía a las primeras Siervas de Jesús: “Mi deseo constante es ir por todo el mundo llevando a las gentes el conocimiento y amor de Dios, cueste lo que costare”.

Actividades principales que realizan

“Del Corazón de Jesús brota nuestra Congregación” y este amor de ternura y misericordia se concreta en el servicio a nuestros hermanos más necesitados:  enfermos, ancianos, niños, pobres y todos los que sufren. Nuestra labor no es llamativa, para muchos es desconocida, pero llega y toca lo más profundo de la persona, en momentos de sufrimiento, de soledad, de debilidad, en todas sus formas… y ahí deseamos ser presencia de Dios, entre los que Él llama “sus preferidos”.

En Bilbao estamos en cuatro comunidades: desde la Casa Madre se realiza la asistencia nocturna a domicilio o en residencias y también, por las mañanas, se sirven desayunos; la comunidad del Centro de Acogida atiende a los enfermos de VIH, la del Sanatorio Bilbaíno realiza el apostolado con los enfermos y en la Residencia Fundadora de Deusto se cuida a nuestros mayores, y también una hermana forma parte del servicio de asistencia religiosa del Hospital de Basurto.

¿Qué resaltaría de cara al futuro?

Nuestro carisma sigue vivo y actual en la Iglesia y en el mundo. Hoy, como ayer, las Siervas de Jesús continuamos dando vida al legado de nuestra Santa Madre Fundadora que se condensa en el lema “Amor y Sacrificio”. El mundo de hoy nos presenta nuevos retos a los cuales respondemos desde nuestro carisma y espiritualidad.

Santa María Josefa del Corazón de Jesús interpretó su vocación a partir de los gestos de misericordia y sanación de Jesús con los enfermos y hoy, las Siervas que llevamos su Nombre, seguimos escuchando su voz y la llamada de la Iglesia a servir a los enfermos, niños, ancianos y necesitados.

Y la mejor manera de predicar la belleza de nuestra vida es ser mujeres que viven con esperanza y alegría su consagración, llenas de Dios, dando testimonio de una vida fraterna donde todas formamos una gran familia.

 

 

 

Martina Espinal, Madre General de las Siervas de Jesús de la Caridad, con el museo Guggenheim al fondo.