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Roberto Vidal: “Gracias a tantas personas que formáis parte de mi biografía personal”

creado por Nuevo diácono permanente de la Diócesis de Bilbao: |
|   Comunicación

El Arzobispo electo de Burgos y Administrador Apostólico de la Diócesis de Bilbao, Mons. Mario Iceta, presidió ayer domingo, 15 de noviembre, en la catedral de Santiago, de Bilbao, la ordenación diaconal de Roberto Vidal Failde. Junto a Mons. Iceta participaron en la celebración el obispo auxiliar de la diócesis, Mons. Joseba Segura, el vicario general, Félix Alonso, miembros del cabildo catedral y numerosos presbíteros diocesanos, religiosos y diáconos permanentes. Álbum de imágenes: aquí Celebración completa en video: aquí

El vicario general, Félix Alonso, que dirige equipo de formación de los candidatos a diaconado permanente, presentó a Vidal y tras su intervención comenzó la homilía de Mons. Iceta, que tuvo un recuerdo especial para el ex vicario general Ángel Mari Unzueta, fallecido repentinamente la víspera, en Bilbao. Mons. Iceta se refirió también a la Jornada Mundial de los Pobres que se celebraba ayer, con el lema “tiende la mano”, aunque ahora –dijo- “con la pandemia no podamos darnos la mano" pidió que seamos diáconos ante quien lo necesita, ante los pobres. Mons. Iceta reconoció que, ciertamente, hay pobrezas que son muy escandalosas y que se ven terriblemente, países destrozados con hambrunas, con niños abandonados en la calle, “tenemos entre nosotros personas que lo pasan mal hasta fin de mes, que no llegan, que acuden a Caritas, que se han quedado sin trabajo, vemos personas mayores solas, vemos enfermos…, pero hay pobrezas interiores todavía más escandalosas, como la falta de amor, la falta de misericordia, la dureza de corazón, o la autosuficencia, pensar que tu vales todo y viene el bichito, el coronavirus y te elimina de la faz de la tierra, como dice el libro del apocalipsis `piensa que eres rico y no te das cuenta que eres pobre`”.  Mons. Iceta indicó que el diácono tiende la mano y se pone a los pies para servir todas las pobrezas, las pobrezas materiales y también espirituales, sociales, psicológicas…. “Ojalá –concluyó- todos seamos diáconos, unos para los otros y nos dejemos servir reconociendo nuestra pequeñez y nuestra necesidad. Hoy damos gracias al Señor por la vida de Roberto, estoy seguro que tu ministerio va a hacer mucho bien a nuestra Iglesia, que tu espíritu de oración y de servicio, con humildad, en tantas pobrezas que ya has probado y que tan diligente has servido lo vas a hacer ahora de modo sacramental y por eso pedimos hoy al Señor para ti esta gracia y también el agradecimiento a tu familia que ha consentido esta ordenación y que te acompañará”.

Agradecimiento de Roberto

Al finalizar la celebración, Roberto dedicó su intervención al agradecimiento “a tantas personas que formáis parte de mi biografía personal, muchas estáis hoy aquí o siguiendo la celebración por internet. Gracias a D. Mario y a Joseba por su cercanía y su confianza. Gracias a mis padres por traerme a la vida, por cuidarme, y por estar incondicionalmente a mi lado en todas y cada una de las decisiones que he ido tomando en mi vida. Gracias a Marije por elegir compartir la vida conmigo, por quererme tal como soy, por compartir conmigo opciones vitales. Gracias a Janet e Irune, porque sois cada día ejemplo para mí de superación ante la adversidad, por contagiarme vuestra pasión y alegría por la vida. Vosotras me ayudáis a comprender y experimentar mejor a Dios que es Aita”.

Roberto prosiguió dando las gracias “a tantos curas que me habéis acompañado en distintas etapas de mi vida: José Alberto Guemes, Iñaki Etxezarraga, Jerry, Pepe Moreno; a las comunidades de San Gabriel Arcángel (Masustegi), Ntra. Señora del Rosario (Rekalde), San Juan Bautista de (Basozelai-Basauri), San Juan Bautista (Sondika); a Pastoral Penitenciaria, a Bidesari y a tantas personas que he podido conocer en la cárcel, a vosotros os debo el descubrimiento de un Dios que no abandona aun en medio de la noche oscura de una celda. Gracias a Pastoral de la Salud, y a las personas enfermas por dejarme acompañaros, porque vosotras me habéis ayudado a creer más profundamente en este nuestro Dios, que no deja que ninguna vida se pierda para siempre. Gracias al Movimiento de Profesionales Cristianos, por ser comunidad con la que compartir misión, por enseñarme que el trabajo y la profesión son herramienta privilegiada para construir un mundo más fraterno”.

También agradeció a todos los laicos y laicas de nuestra diócesis, “compañeras y compañeros, porque vosotras me habéis enseñado a ser Iglesia en comunión de diversidad; a las trabajadoras y curas que residís en los Hogares Sacerdotales, por vuestro cariño y paciencia con un director en fase de aprendiz y a quienes durante una etapa fundamental de mi vida me ayudasteis a crecer como persona, como ciudadano y como creyente, en el Seminario Diocesano de Bilbao: Kerman López, Ángel Mari Unzueta y José Luis Achotegi. Gracias a mis hermanos en el diaconado por acompañarme durante todo el proceso, ser espejo en el que mirarme, y acogerme hoy como un hermano más. Eskerrik asko bihotz bihotzetik! Muchas gracias”.

Con el canto “Agur Jesusen Ama” concluyó la celebración.