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A las 12:00, en esta web, Eucaristía en directo por las víctimas de la pandemia

creado por Presidida por el obispo, Mons. Mario Iceta |
|   Comunicación

La Diócesis de Bilbao participa hoy en la Jornada por los afectados de la pandemia propuesta por la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal para el domingo 26 de julio, fiesta de S. Joaquín y Sta. Ana, patronos de los ancianos, grupo social más golpeado por la enfermedad, o el sábado 25, solemnidad de Santiago apóstol. En el caso de Bilbao la Eucaristía tendrá lugar hoy sábado en la catedral de Santiago, a las 12:00 h., presidida por el obispo diocesano, Mons. Mario Iceta y a la que acudirán representantes de varias instituciones como el Ayuntamiento de Bilbao, Diputación Foral de Bizkaia, Juntas Generales y Subdelegación del Gobierno, entre otras y que será emitida en directo a través de esta web.

Además, la Comisión Episcopal para la Pastoral Social y Subcomisión de Familia y Defensa de la Vida han hecho público un mensaje conjunto con motivo de esta Jornada en el que recuerdan que el día 26 de julio, la Iglesia celebra la festividad de San Joaquín y Santa Ana, padres de la Virgen, “día que dedicamos de una forma especial a los mayores, puesto que son los patronos de los abuelos”.

En su nota los obispos explican que, en una sociedad en la que muchas veces se reivindica una libertad sin límites y sin verdad en la que se da excesiva importancia a lo joven, los mayores nos ayudan a valorar lo esencial y a renunciar a lo transitorio. “La vida les ha enseñado que el amor y el servicio a los suyos y a los restantes miembros de la sociedad son el verdadero fundamento en el que todos deberíamos apoyarnos para acoger, levantar y ofrecer esperanza a nuestros semejantes en medio de las dificultades de la vida”.

Los obispos recalcan que no basta contemplar el pasado, “aunque haya sido en ciertos momentos muy doloroso, hemos de pensar en el futuro. No deberíamos olvidar nunca aquellas palabras del Papa Francisco en las que afirmaba que una sociedad que abandona a sus mayores y prescinde de su sabiduría es una sociedad enferma y sin futuro, porque le falta la memoria. Allí donde no hay respeto, reconocimiento y honor para los mayores, no puede haber futuro para los jóvenes, por eso hay que evitar que se produzca una ruptura generacional entre niños, jóvenes y mayores”.