LAUDES Y VÍSPERAS DE 2010-09-09:
LAUDES
SALUDO INICIAL
V/. Dios mío, ven en mi auxilio.
R/. Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén. (Aleluya)
SALMODIA
Antífona 1
Fuera del tiempo pascual: ¡Qué pregón tan glorioso para ti, ciudad de Dios!
Tiempo pascual: Cantaremos mientras danzamos: «Todas mis fuentes están en ti, ciudad de Dios». Aleluya.
SALMO 86
HIMNO A JERUSALÉN, MADRE DE TODOS LOS PUEBLOS
La Jerusalén de arriba es libre; ésa es nuestra madre (Ga 4, 26)
Él la ha cimentado sobre el monte santo;
y el Señor prefiere las puertas de Sión
a todas las moradas de Jacob.
¡Qué pregón tan glorioso para ti,
ciudad de Dios!
«Contaré a Egipto y a Babilonia entre mis fieles;
filisteos, tirios y etíopes han nacido allí».
Se dirá de Sión: «Uno por uno
todos han nacido en ella;
el Altísimo en persona la ha fundado».
El Señor escribirá en el registro de los pueblos:
«Éste ha nacido allí».
Y cantarán mientras danzan:
«Todas mis fuentes están en ti».
Fuera del tiempo pascual: Ant. ¡Qué pregón tan glorioso para ti, ciudad de Dios!
Tiempo pascual: Ant. Cantaremos mientras danzamos: «Todas mis fuentes están en ti, ciudad de Dios». Aleluya.
Antífona 2
Fuera del tiempo pascual: El Señor llega con poder, y su recompensa lo precede.
Tiempo pascual: Como un pastor, reúne su rebaño, toma en brazos los corderos. Aleluya.
CÁNTICO: IS 40, 10-17
El buen pastor es el Dios altísimo y sapientísimo
Mira, llego enseguida y traigo conmigo mi salario (Ap 22, 12)
Mirad, el Señor Dios llega con poder,
y su brazo manda.
Mirad, viene con él su salario,
y su recompensa lo precede.
Como el pastor que apacienta el rebaño,
su brazo lo reúne,
toma en brazos los corderos
y hace recostar a las madres.
¿Quién ha medido a puñados el mar
o mensurado a palmos el cielo,
o a cuartillos el polvo de la tierra?
¿Quién ha pesado en la balanza los montes
y en la báscula las colinas?
¿Quién ha medido el aliento del Señor?
¿Quién le ha sugerido su proyecto?
¿Con quién se aconsejó para entenderlo,
para que le enseñara el camino exacto,
para que le enseñara el saber
y le sugiriese el método inteligente?
Mirad, las naciones son gotas de un cubo
y valen lo que el polvillo de balanza.
Mirad, las islas pesan lo que un grano,
el Líbano no basta para leña,
sus fieras no bastan para el holocausto.
En su presencia, las naciones todas
como si no existieran,
valen para él nada y vacío.
Fuera del tiempo pascual: Ant. El Señor llega con poder, y su recompensa lo precede.
Tiempo pascual: Ant. Como un pastor, reúne su rebaño, toma en brazos los corderos. Aleluya.
Antífona 3
Fuera del tiempo pascual: Ensalzad al Señor, Dios nuestro, postraos ante el estrado de sus pies.
Tiempo pascual: El Señor es grande en Sión, encumbrado sobre todos los pueblos. Aleluya.
SALMO 98
SANTO ES EL SEÑOR, NUESTRO DIOS
Tú, Señor, que estás sentado sobre querubines, restauraste el mundo caído cuando te hiciste semejante a nosotros (S. Atanasio)
El Señor reina, tiemblen las naciones;
sentado sobre querubines, vacile la tierra.
El Señor es grande en Sión,
encumbrado sobre todos los pueblos.
Reconozcan tu nombre, grande y terrible:
Él es santo.
Reinas con poder y amas la justicia,
tú has establecido la rectitud;
tu administras la justicia y el derecho,
tú actúas en Jacob.
Ensalzad al Señor, Dios nuestro,
postraos ante el estrado de sus pies.
Él es santo.
Moisés y Aarón con sus sacerdotes,
Samuel con los que invocan su nombre,
invocaban al Señor, y él respondía.
Dios les hablaba desde la columna de nube;
oyeron sus mandatos y la ley que les dio.
Señor, Dios nuestro, tú les respondías,
tú eras para ellos un Dios de perdón,
y un Dios vengador de sus maldades.
Ensalzad al Señor, Dios nuestro;
postraos ante su monte santo:
Santo es el Señor, nuestro Dios.
Fuera del tiempo pascual: Ant. Ensalzad al Señor, Dios nuestro, postraos ante el estrado de sus pies.
Tiempo pascual: Ant. El Señor es grande en Sión, encumbrado sobre todos los pueblos. Aleluya.
LECTURA BREVE: 1 P 4, 10-11
Que cada uno, con el don que ha recibido, se ponga al servicio de los demás, como buenos administradores de la múltiple gracia de Dios. El que toma la palabra, que hable palabra de Dios. El que se dedica al servicio, que lo haga en virtud del encargo recibido de Dios. Así, Dios será glorificado en todo, por medio de Jesucristo.
RESPONSORIO BREVE
R/. Te invoco de todo corazón. * Respóndeme, Señor. Te invoco.
V/. Guardaré tus leyes. * Respóndeme, Señor. Gloria al Padre. Te invoco.
BENEDICTUS, Ant. Sirvamos al Señor con santidad, y nos librará de nuestros enemigos.
PRECES
Demos gracias al Señor, que dirige y guía con amor a su pueblo, y digámosle:
Gloria a ti, Señor, por los siglos.
Padre clementísimo, te alabamos por tu amor,
- porque de manera admirable nos creaste, y más admirablemente aún nos redimiste.
Al comenzar este nuevo día, pon en nuestros corazones el anhelo de servirte,
- para que te glorifiquemos en todos nuestros pensamientos y acciones.
Purifica nuestros corazones de todo mal deseo,
- y haz que estemos siempre atentos a tu voluntad.
Danos un corazón abierto a las necesidades de nuestros hermanos,
- para que a nadie falte la ayuda de nuestro amor.
Acudamos ahora a nuestro Padre celestial, diciendo: Padre nuestro.
Oración
Dios todopoderoso y eterno: a los pueblos que viven en tinieblas y en sombra de muerte, ilumínalos con tu luz, ya que con ella nos ha visitado el Sol que nace de lo alto, Jesucristo, nuestro Señor. Que vive y reina contigo.
CÁNTICO EVANGÉLICO
Benedictus (Lc 1, 68-79)
El Mesías y su Precursor
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas.
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la misericordia
que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza
y el juramento que juró a nuestro padre Abrahán.
Para concedernos que, libres de temor,
arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia,
en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor
a preparar sus caminos,
anunciando a su pueblo la salvación,
el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas
y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos
por el camino de la paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
ORACIÓN CONCLUSIVA
Si se dirige al Padre:
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo,
que vive y reina contigo
en la unidad del Espíritu Santo y es Dios
por los siglos de los siglos. Amén
Si se dirige al Padre, pero al final se menciona al Hijo:
Que vive y reina contigo
en la unidad del Espíritu Santo y es Dios
por los siglos de los siglos. Amén.
Si se dirige al Hijo:
Tú que vives y reinas con el Padre
en la unidad del Espíritu Santo
y eres Dios por los siglos de los siglos. Amén.
CONCLUSIÓN
V/. El Señor esté con vosotros.
R/. Y con tu espíritu.
V/. La bendición de Dios todopoderoso,
Padre, Hijo y Espíritu Santo,
descienda sobre vosotros.
R/. Amén.
V/. Podéis ir en paz.
R/. Demos gracias a Dios.
Si el que preside no es un ministro ordenado, y en la recitación individual, se concluye:
V/. El Señor nos bendiga,
nos guarde de todo mal
y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.
VÍSPERAS
SALUDO INICIAL
V/. Dios mío, ven en mi auxilio.
R/. Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén. (Aleluya)
SALMODIA
Antífona 1
Fuera del tiempo pascual: Que tus fieles, Señor, vitoreen al entrar en tu morada.
Tiempo pascual: El Señor Dios le ha dado el trono de David, su padre. Aleluya.
SALMO 131
PROMESAS A LA CASA DE DAVID
El Señor Dios le dará el trono de David, su padre (Lc 1, 32)
I
Señor, tenle en cuenta a David
todos sus afanes:
cómo juró al Señor
e hizo voto al Fuerte de Jacob:
«No entraré bajo el techo de mi casa,
no subiré al lecho de mi descanso,
no daré sueño a mis ojos,
ni reposo a mis párpados,
hasta que encuentre un lugar para el Señor,
una morada para el Fuerte de Jacob».
Oímos que estaba en Efrata,
la encontramos en el Soto de Jaar:
entremos en su morada,
postrémonos ante el estrado de sus pies.
Levántate, Señor, ven a tu mansión,
ven con el arca de tu poder:
que tus sacerdotes se vistan de gala,
que tus fieles vitoreen.
Por amor a tu siervo David,
no niegues audiencia a tu Ungido.
Fuera del tiempo pascual: Ant. Que tus fieles, Señor, vitoreen al entrar en tu morada.
Tiempo pascual: Ant. El Señor Dios le ha dado el trono de David, su padre. Aleluya.
Antífona 2
Fuera del tiempo pascual: El Señor ha elegido a Sión, ha deseado vivir en ella.
Tiempo pascual: Jesucristo es el único Soberano, Rey de los reyes y Señor de los señores. Aleluya.
II
El Señor ha jurado a David
una promesa que no retractará:
«A uno de tu linaje
pondré sobre tu trono.
Si tus hijos guardan mi alianza
y los mandatos que les enseño,
también sus hijos, por siempre,
se sentarán sobre tu trono».
Porque el Señor ha elegido a Sión,
ha deseado vivir en ella:
«Ésta es mi mansión por siempre,
aquí viviré, porque la deseo.
Bendeciré sus provisiones,
a sus pobres los saciaré de pan,
vestiré a sus sacerdotes de gala,
y sus fieles aclamarán con vítores.
Haré germinar el vigor de David,
enciendo una lámpara para mi Ungido.
A sus enemigos los vestiré de ignominia,
sobre él brillará mi diadema».
Fuera del tiempo pascual: Ant. El Señor ha elegido a Sión, ha deseado vivir en ella.
Tiempo pascual: Ant. Jesucristo es el único Soberano, Rey de los reyes y Señor de los señores. Aleluya.
Antífona 3
Fuera del tiempo pascual: El Señor le dio el poder, el honor y el reino, y todos los pueblos le servirán.
Tiempo pascual: ¿Quién como tú, Señor, entre los dioses? ¿Quién como tú, terrible entre los santos? Aleluya.
CÁNTICO: AP 11, 17-18. 12, 10B-12A
El juicio de Dios
Gracias te damos, Señor Dios omnipotente,
el que eres y el que eras,
porque has asumido el gran poder
y comenzaste a reinar.
Se encolerizaron las gentes,
llegó tu cólera,
y el tiempo de que sean juzgados los muertos,
y de dar el galardón a tus siervos, los profetas,
y a los santos y a los que temen tu nombre,
y a los pequeños y a los grandes,
y de arruinar a los que arruinaron la tierra.
Ahora se estableció la salud y el poderío,
y el reinado de nuestro Dios,
y la potestad de su Cristo;
porque fue precipitado
el acusador de nuestros hermanos,
el que los acusaba ante nuestro Dios día y noche.
Ellos le vencieron en virtud de la sangre del Cordero
y por la palabra del testimonio que dieron,
y no amaron tanto su vida que temieran la muerte.
Por esto, estad alegres, cielos,
y los que moráis en sus tiendas.
Fuera del tiempo pascual: Ant. El Señor le dio el poder, el honor y el reino, y todos los pueblos le servirán.
Tiempo pascual: Ant. ¿Quién como tú, Señor, entre los dioses? ¿Quién como tú, terrible entre los santos? Aleluya.
LECTURA BREVE: 1 P 3, 8-9
Procurad todos tener un mismo pensar y un mismo sentir: con afecto fraternal, con ternura, con humildad. No devolváis mal por mal o insulto por insulto; al contrario, responded con una bendición, porque para esto habéis sido llamados: para heredar una bendición.
RESPONSORIO BREVE
R/. El Señor nos alimentó. * Con flor de harina. El Señor.
V/. Nos sació con miel silvestre. * Con flor de harina. Gloria al Padre. El Señor.
MAGNÍFICAT, Ant. El Señor derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes.
PRECES
Invoquemos a Cristo, pastor, protector y ayuda de su pueblo, diciendo:
Señor, refugio nuestro, escúchanos.
Bendito seas, Señor, que nos has llamado a tu santa Iglesia;
- consérvanos siempre en ella.
Tú que has encomendado al papa N. la preocupación por todas las Iglesias,
- concédele una fe inquebrantable, una esperanza viva y una caridad solícita.
Da a los pecadores la conversión; a los que caen, fortaleza,
- y concede a todos la penitencia y la salvación.
Tú que quisiste habitar en un país extranjero,
- acuérdate de los que viven lejos de su familia y de su patria.
A todos los difuntos que esperaron en ti,
- concédeles el descanso eterno.
Ya que por Jesucristo somos hijos de Dios, oremos con confianza a Dios, nuestro Padre: Padre nuestro.
Oración
Dios todopoderoso, te damos gracias por el día que termina e imploramos tu clemencia para que nos perdones benignamente todas las faltas que, por la fragilidad de la condición humana, hemos cometido en este día. Por nuestro Señor Jesucristo.
CÁNTICO EVANGÉLICO
Magníficat (Lc 1, 46-55)
Alegría del alma en el Señor
Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.
Gloria al Padre...
ORACIÓN CONCLUSIVA
Si se dirige al Padre:
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo,
que vive y reina contigo
en la unidad del Espíritu Santo y es Dios
por los siglos de los siglos. Amén.
Si se dirige al Padre, pero al final se menciona al Hijo:
Que vive y reina contigo
en la unidad del Espíritu Santo y es Dios
por los siglos de los siglos. Amén.
Si se dirige al Hijo:
Tú que vives y reinas con el Padre
en la unidad del Espíritu Santo
y eres Dios por los siglos de los siglos. Amén.
CONCLUSIÓN
V/. El Señor esté con vosotros.
R/. Y con tu espíritu.
V/. La bendición de Dios todopoderoso,
Padre, Hijo y Espíritu Santo,
descienda sobre vosotros.
R/. Amén.
V/. Podéis ir en paz.
R/. Demos gracias a Dios.
Si el que preside no es un ministro ordenado, y en la recitación individual, se concluye:
V/. El Señor nos bendiga,
nos guarde de todo mal
y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.