SALMODIA Antífona 1 Fuera del tiempo pascual: Oh Dios crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme. Tiempo pascual: Cristo se entregó por nosotros a Dios como oblación y víctima. Aleluya. Salmo 50 Misericordia, Dios mío Renovaos en la mente y en el espíritu y vestios de la nueva condición humana (Ef 4, 23-24) Misericordia, Dios mío, por tu bondad, por tu inmensa compasión borra mi culpa; lava del todo mi delito, limpia mi pecado. Pues yo reconozco mi culpa, tengo siempre presente mi pecado: contra ti, contra ti sólo pequé, cometí la maldad que aborreces. En la sentencia tendrás razón, en el juicio resultarás inocente. Mira, en la culpa nací, pecador me concibió mi madre. Te gusta un corazón sincero, y en mi interior me inculcas sabiduría. Rocíame con el hisopo: quedaré limpio; lávame: quedaré más blanco que la nieve. Hazme oír el gozo y la alegría, que se alegren los huesos quebrantados. Aparta de mi pecado tu vista, borra en mí toda culpa. Oh Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme; no me arrojes lejos de tu rostro, no me quites tu santo espíritu. Devuélveme la alegría de tu salvación, afiánzame con espíritu generoso: enseñaré a los malvados tus caminos, los pecadores volverán a ti. Líbrame de la sangre, oh Dios, Dios, Salvador mío, y cantará mi lengua tu justicia. Señor, me abrirás los labios, y mi boca proclamará tu alabanza. Los sacrificios no te satisfacen: si te ofreciera un holocausto, no lo querrías. Mi sacrificio es un espíritu quebrantado; un corazón quebrantado y humillado, tú no lo desprecias. Señor, por tu bondad, favorece a Sión, reconstruye las murallas de Jerusalén: entonces aceptarás los sacrificios rituales, ofrendas y holocaustos, sobre tu altar se inmolarán novillos. Fuera del tiempo pascual: Ant. Oh Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme. Tiempo pascual: Ant. Cristo se entregó por nosotros a Dios como oblación y víctima. Aleluya. Antífona 2 Fuera del tiempo pascual: Alégrate, Jerusalén, porque en ti se reunirán todos los pueblos. Tiempo pascual: Jerusalén, ciudad de Dios, una luz esplendente te iluminará. Aleluya. Cántico: Tb 13, 10-13. 15. 16b-17a Acción de gracias por la liberación del pueblo Me enseñó la ciudad santa, Jerusalén, que traía la gloria de Dios (Ap 21, 10. 11) Que todos alaben al Señor y le den gracias en Jerusalén. Jerusalén, ciudad santa, él te castigó por las obras de tus hijos, pero volverá a apiadarse del pueblo justo. Da gracias al Señor como es debido y bendice al rey de los siglos, para que su templo sea reconstruido con júbilo, para que él alegre en ti a todos los desterrados, y ame en ti a todos los desgraciados, por los siglos de los siglos. Una luz esplendente iluminará a todas las regiones de la tierra. Vendrán a ti de lejos muchos pueblos, y los habitantes del confín de la tierra vendrán a visitar al Señor, tu Dios, con ofrendas para el rey del cielo. Generaciones sin fin cantarán vítores en tu recinto, y el nombre de la elegida durará para siempre. Saldrás entonces con júbilo al encuentro del pueblo justo, porque todos se reunirán para bendecir al Señor del mundo. Dichosos los que te aman, dichosos los que te desean la paz. Bendice, alma mía, al Señor, al rey soberano, porque Jerusalén será reconstruida, y, allí, su templo para siempre. Fuera del tiempo pascual: Ant. Alégrate, Jerusalén, porque en ti se reunirán todos los pueblos. Tiempo pascual: Ant. Jerusalén, ciudad de Dios, una luz esplendente te iluminará. Aleluya. Antífona 3 Fuera del tiempo pascual: Sión, alaba a tu Dios, que envía su mensaje a la tierra. Tiempo pascual: Vi la nueva Jerusalén, que descendía del cielo. Aleluya. Salmo 147 Acción de gracias por la restauración de Jerusalén Ven acá, voy a mostrarte a la novia, a la esposa del Cordero (Ap 21, 9) Glorifica al Señor, Jerusalén; alaba a tu Dios, Sión: que ha reforzado los cerrojos de tus puertas, y ha bendecido a tus hijos dentro de ti; ha puesto paz en tus fronteras, te sacia con flor de harina. Él envía su mensaje a la tierra, y su palabra corre veloz; manda la nieve como lana, esparce la escarcha como ceniza; hace caer el hielo como migajas y con el frío congela las aguas; envía una orden, y se derriten; sopla su aliento, y corren. Anuncia su palabra a Jacob, sus decretos y mandatos a Israel; con ninguna nación obró así, ni les dio a conocer sus mandatos. Fuera del tiempo pascual: Ant. Sión, alaba a tu Dios, que envía su mensaje a la tierra. Tiempo pascual: Ant. Vi la nueva Jerusalén, que descendía del cielo. Aleluya. LECTURA BREVE: Ga 2, 19b-20 Estoy crucificado con Cristo: vivo yo, pero no soy yo, es Cristo quien vive en mí. Y, mientras vivo en esta carne, vivo de la fe en el Hijo de Dios, que me amó hasta entregarse por mí. RESPONSORIO BREVE R/. Invoco al Dios Altísimo. * Al Dios que hace tanto por mí. Invoco. V/. Desde el cielo me enviará la salvación. * Al Dios que hace tanto por mí. Gloria al Padre. Invoco. Benedictus, ant. Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el Sol que nace de lo alto. PRECES Confiados en Dios, que cuida con solicitud de todos los que ha creado y redimido con la sangre de su Hijo, invoquémosle, diciendo: Escucha, Señor, y ten piedad. Dios misericordioso, asegura nuestros pasos en el camino de la verdadera santidad, - y haz que busquemos siempre todo lo que es verdadero, justo y amable. Por el honor de tu nombre, no nos desampares para siempre, - no rompas tu alianza, Señor. Acepta nuestro corazón contrito y nuestro espíritu humilde, - porque los que en ti confían no quedan defraudados. Tú que has querido que participáramos en la misión profética de Cristo, - haz que proclamemos ante el mundo tus hazañas. Dirijámonos al Padre con las mismas palabras que nos enseñó el Señor: Padre nuestro. Oración Te pedimos, Señor, tu gracia abundante, para que nos ayude a seguir el camino de tus mandatos, y así gocemos de tu consuelo en esta vida y alcancemos la felicidad eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.