SALMODIA Antífona 1 Fuera del tiempo pascual: Dios mío, mi corazón está firme. + Tiempo pascual: Elévate sobre el cielo, Dios mío. Aleluya. Salmo 107 Alabanza al Señor y petición de auxilio Porque Cristo se ha elevado sobre el cielo, su gloria se anuncia sobre toda la tierra (Arnobio) Dios mío, mi corazón está firme, + para ti cantaré y tocaré, gloria mía. Despertad, cítara y arpa, despertaré a la aurora. Te daré gracias ante los pueblos, Señor; tocaré para ti ante las naciones: por tu bondad, que es más grande que los cielos; por tu fidelidad, que alcanza a las nubes. Elévate sobre el cielo, Dios mío, y llene la tierra tu gloria; para que se salven tus predilectos, que tu mano salvadora nos responda. Dios habló en su santuario: «Triunfante, ocuparé Siquén, parcelaré el valle de Sucot; mío es Galaad, mío Manasés, Efraín es yelmo de mi cabeza, Judá es mi cetro; Moab, una jofaina para lavarme; sobre Edom echo mi sandalia, sobre Filistea canto victoria.» Pero, ¿quién me guiará a la plaza fuerte, quién me conducirá a Edom, si tú, oh Dios, nos has rechazado y no sales ya con nuestras tropas? Auxílianos contra el enemigo, que la ayuda del hombre es inútil. Con Dios haremos proezas, él pisoteará a nuestros enemigos. Fuera del tiempo pascual: Ant. Dios mío, mi corazón está firme. Tiempo pascual: Ant. Elévate sobre el cielo, Dios mío. Aleluya. Antífona 2 Fuera del tiempo pascual: El Señor me ha vestido un traje de gala y de triunfo. Tiempo pascual: El Señor ha hecho brotar la justicia y los himnos ante todos los pueblos. Aleluya. Cántico: Is 61, 10_62, 5 Alegría del profeta ante la nueva Jerusalén Vi la ciudad santa, la nueva Jerusalén, arreglada como una novia que se adorna para su esposo (Ap 21, 2) Desbordo de gozo con el Señor, y me alegro con mi Dios: porque me ha vestido un traje de gala y me ha envuelto en un manto de triunfo, como novio que se pone la corona, o novia que se adorna con sus joyas. Como el suelo echa sus brotes, como un jardín hace brotar sus semillas, así el Señor hará brotar la justicia y los himnos ante todos los pueblos. Por amor de Sión no callaré, por amor de Jerusalén no descansaré, hasta que rompa la aurora de su justicia, y su salvación llamee como antorcha. Los pueblos verán tu justicia, y los reyes tu gloria; te pondrán un nombre nuevo, pronunciado por la boca del Señor. Serás corona fúlgida en la mano del Señor y diadema real en la palma de tu Dios. Ya no te llamarán «Abandonada», ni a tu tierra «Devastada»; a ti te llamarán «Mi favorita», y a tu tierra «Desposada», porque el Señor te prefiere a ti, y tu tierra tendrá marido. Como un joven se casa con su novia, así te desposa el que te construyó; la alegría que encuentra el marido con su esposa, la encontrará tu Dios contigo. Fuera del tiempo pascual: Ant. El Señor me ha vestido un traje de gala y de triunfo. Tiempo pascual: Ant. El Señor ha hecho brotar la justicia y los himnos ante todos los pueblos. Aleluya. Antífona 3 Fuera del tiempo pascual: Alabaré al Señor mientras viva. Tiempo pascual: El Señor reina eternamente, tu Dios, Sión. Aleluya. Salmo 145 Felicidad de los que esperan en Dios Alabemos al Señor mientras vivimos, es decir, con nuestras obras (Arnobio) Alaba, alma mía, al Señor: alabaré al Señor mientras viva, tañeré para mi Dios mientras exista. No confiéis en los príncipes, seres de polvo que no pueden salvar; exhalan el espíritu y vuelven al polvo, ese día perecen sus planes. Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob, el que espera en el Señor, su Dios, que hizo el cielo y la tierra, el mar y cuanto hay en él; que mantiene su fidelidad perpetuamente, que hace justicia a los oprimidos, que da pan a los hambrientos. El Señor liberta a los cautivos, el Señor abre los ojos al ciego, el Señor endereza a los que ya se doblan, el Señor ama a los justos. El Señor guarda a los peregrinos, sustenta al huérfano y a la viuda y trastorna el camino de los malvados. El Señor reina eternamente, tu Dios, Sión, de edad en edad. Fuera del tiempo pascual: Ant. Alabaré al Señor mientras viva. Tiempo pascual: Ant. El Señor reina eternamente, tu Dios, Sión. Aleluya. LECTURA BREVE: Dt 4, 39-40a Reconoce hoy y medita en tu corazón que el Señor es el único Dios; allá arriba en el cielo, y aquí abajo en la tierra; no hay otro. Guarda los preceptos y mandamientos que yo te prescribo. RESPONSORIO BREVE R/. Bendigo al Señor. * En todo momento. Bendigo. V/. Su alabanza está siempre en mi boca. * En todo momento. Gloria al Padre. Bendigo. Benedictus, ant. Sirvamos con santidad al Señor, todos nuestros días. PRECES Cristo, reflejo de la gloria del Padre, nos ilumina con su palabra; acudamos, pues, a él, diciendo: Rey de la gloria, escúchanos. Bendito seas, Señor, que iniciaste y completas nuestra fe, - porque nos llamaste a salir de la tiniebla y a entrar en tu luz maravillosa. Tú que abriste los ojos de los ciegos y diste oído a los sordos, - ayuda también nuestra falta de fe. Haz, Señor, que permanezcamos siempre en tu amor, - y que este amor nos guarde fraternalmente unidos. Ayúdanos para que resistamos en la tentación, aguantemos en la tribulación - y te demos gracias en la prosperidad. Dejemos que el Espíritu de Dios, que ha sido derramado en nuestros corazones, se una a nuestro espíritu, para clamar: Padre nuestro. Oración Recuerda, Señor, tu santa alianza, consagrada con el nuevo sacramento de la sangre del Cordero, para que tu pueblo obtenga el perdón de sus pecados y un aumento constante de salvación. Por nuestro Señor Jesucristo.