SALMODIA Antífona 1 Fuera del tiempo pascual: Para ti es mi música, Señor; voy a explicar el camino perfecto. Tiempo pascual: El que cumple la voluntad de mi Padre entrará en el reino de los cielos. Aleluya. Salmo 100 Propósitos de un príncipe justo Si me amáis, guardaréis mis mandamientos (Jn 14, 15) Voy a cantar la bondad y la justicia, para ti es mi música, Señor; voy a explicar el camino perfecto: ¿cuándo vendrás a mí? Andaré con rectitud de corazón dentro de mi casa; no pondré mis ojos en intenciones viles. Aborrezco al que obra mal, no se juntará conmigo; lejos de mí el corazón torcido, no aprobaré al malvado. Al que en secreto difama a su prójimo lo haré callar; ojos engreídos, corazones arrogantes no los soportaré. Pongo mis ojos en los que son leales, ellos vivirán conmigo; el que sigue un camino perfecto, ése me servirá. No habitará en mi casa quien comete fraudes; el que dice mentiras no durará en mi presencia. Cada mañana haré callar a los hombres malvados, para excluir de la ciudad del Señor a todos los malhechores. Fuera del tiempo pascual: Ant. Para ti es mi música, Señor; voy a explicar el camino perfecto. Tiempo pascual: Ant. El que cumple la voluntad de mi Padre entrará en el reino de los cielos. Aleluya. Antífona 2 Fuera del tiempo pascual: No apartes de nosotros tu misericordia, Señor. Tiempo pascual: Que toda la tierra conozca, Señor, tu bondad para con nosotros. Aleluya. Cántico: Dn 3, 26-29. 34-41 Oración de Azarías en el horno Arrepentios y convertios para que se borren vuestros pecados (Hch 3, 19) Bendito eres, Señor, Dios de nuestros padres, digno de alabanza y glorioso es tu nombre. Porque eres justo en cuanto has hecho con nosotros y todas tus obras son verdad, y rectos tus caminos, y justos todos tus juicios. Porque hemos pecado y cometido iniquidad apartándonos de ti, y en todo hemos delinquido. Por el honor de tu nombre, no nos desampares para siempre, no rompas tu alianza, no apartes de nosotros tu misericordia. Por Abrahán, tu amigo; por Isaac, tu siervo; por Israel, tu consagrado; a quienes prometiste multiplicar su descendencia como las estrellas del cielo, como la arena de las playas marinas. Pero ahora, Señor, somos el más pequeño de todos los pueblos; hoy estamos humillados por toda la tierra a causa de nuestros pecados. En este momento no tenemos príncipes, ni profetas, ni jefes; ni holocausto, ni sacrificios, ni ofrendas, ni incienso; ni un sitio donde ofrecerte primicias, para alcanzar misericordia. Por eso, acepta nuestro corazón contrito y nuestro espíritu humilde, como un holocausto de carneros y toros o una multitud de corderos cebados. Que éste sea hoy nuestro sacrificio, y que sea agradable en tu presencia: porque los que en ti confían no quedan defraudados. Ahora te seguimos de todo corazón, te respetamos y buscamos tu rostro. Fuera del tiempo pascual: Ant. No apartes de nosotros tu misericordia, Señor. Tiempo pascual: Ant. Que toda la tierra conozca, Señor, tu bondad para con nosotros. Aleluya. Antífona 3 Fuera del tiempo pascual: Te cantaré, Dios mío, un cántico nuevo. Tiempo pascual: El Señor es el baluarte donde me pongo a salvo. Aleluya. Salmo 143, 1-10 Oración por la victoria y la paz Todo lo puedo en aquél que me conforta (Flp 4, 13) Bendito el Señor, mi Roca, que adiestra mis manos para el combate, mis dedos para la pelea; mi bienhechor, mi alcázar, baluarte donde me pongo a salvo, mi escudo y mi refugio, que me somete los pueblos. Señor, ¿qué es el hombre para que te fijes en él?; ¿qué los hijos de Adán para que pienses en ellos? El hombre es igual que un soplo; sus días, una sombra que pasa. Señor, inclina tu cielo y desciende; toca los montes, y echarán humo; fulmina el rayo y dispérsalos; dispara tus saetas y desbarátalos. Extiende la mano desde arriba: defiéndeme, líbrame de las aguas caudalosas, de la mano de los extranjeros, cuya boca dice falsedades, cuya diestra jura en falso. Dios mío, te cantaré un cántico nuevo, tocaré para ti el arpa de diez cuerdas: para ti que das la victoria a los reyes, y salvas a David, tu siervo. Fuera del tiempo pascual: Ant. Te cantaré, Dios mío, un cántico nuevo. Tiempo pascual: Ant. El Señor es el baluarte donde me pongo a salvo. Aleluya. LECTURA BREVE: Is 55, 1 Oíd, sedientos todos, acudid por agua, también los que no tenéis dinero: venid, comprad trigo, comed sin pagar vino y leche de balde. RESPONSORIO BREVE R/. Señor, escucha mi voz. * He esperado en tus palabras. Señor. V/. Me adelanto a la aurora pidiendo auxilio. * He esperado en tus palabras. Gloria al Padre. Señor. Benedictus, ant. De la mano de todos los que nos odian, sálvanos, Señor. PRECES Dios nos otorga el gozo de poder alabarlo en este comienzo del día, reavivando con ello nuestra esperanza. Invoquémosle, pues, diciendo: Escúchanos, Señor, por la gloria de tu nombre. Dios y Padre de nuestro Salvador Jesucristo, te damos gracias porque, por mediación de tu Hijo, - nos has dado la sabiduría y la inmortalidad. Concédenos un corazón humilde, - para que seamos sumisos unos a otros con respeto cristiano. Derrama tu Espíritu en nosotros, tus siervos, - para que nuestra caridad fraterna no sea una farsa. Tú que has dispuesto que el hombre dominara el mundo con su esfuerzo, - haz que nuestro trabajo te glorifique y santifique a nuestros hermanos. Ya que Dios nos muestra siempre su amor de Padre, velando amorosamente por nosotros, nos atrevemos a decir: Padre nuestro. Oración Aumenta, Señor, nuestra fe, para que la alabanza que sale de nuestros labios vaya siempre acompañada de frutos de vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.