SALMODIA Antífona 1 Fuera del tiempo pascual: Señor, has sido bueno con tu tierra, has perdonado la culpa de tu pueblo. Tiempo pascual: Tú nos devuelves la vida, y tu pueblo, Señor, se alegra contigo. Aleluya. Salmo 84 Nuestra salvación está cerca Dios bendijo a nuestra tierra cuando le envió el Salvador (Orígenes) Señor, has sido bueno con tu tierra, has restaurado la suerte de Jacob, has perdonado la culpa de tu pueblo, has sepultado todos sus pecados, has reprimido tu cólera, has frenado el incendio de tu ira. Restáuranos, Dios salvador nuestro; cesa en tu rencor contra nosotros. ¿Vas a estar siempre enojado, o a prolongar tu ira de edad en edad? ¿No vas a devolvernos la vida, para que tu pueblo se alegre contigo? Muéstranos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación. Voy a escuchar lo que dice el Señor: «Dios anuncia la paz a su pueblo y a sus amigos y a los que se convierten de corazón». La salvación está ya cerca de sus fieles, y la gloria habitará en nuestra tierra; la misericordia y la fidelidad se encuentran, la justicia y la paz se besan; la fidelidad brota de la tierra, y la justicia mira desde el cielo; el Señor nos dará la lluvia, y nuestra tierra dará su fruto. La justicia marchará ante él, la salvación seguirá sus pasos. Fuera del tiempo pascual: Ant. Señor, has sido bueno con tu tierra, has perdonado la culpa de tu pueblo. Tiempo pascual: Ant. Tú nos devuelves la vida, y tu pueblo, Señor, se alegra contigo. Aleluya. Antífona 2 Fuera del tiempo pascual: Mi alma te ansía de noche, Señor; mi espíritu madruga por ti. Tiempo pascual: Confiamos en el Señor; él nos ha dado la paz. Aleluya. Cántico: Is 26, 1-4. 7-9. 12 Himno después de la victoria sobre el enemigo La muralla de la ciudad tenía doce basamentos (cf. Ap 21, 14) Tenemos una ciudad fuerte, ha puesto para salvarla murallas y baluartes: Abrid las puertas para que entre un pueblo justo, que observa la lealtad; su ánimo está firme y mantiene la paz, porque confía en ti. Confiad siempre en el Señor, porque el Señor es la Roca perpetua. La senda del justo es recta. Tú allanas el sendero del justo; en la senda de tus juicios, Señor, te esperamos, ansiando tu nombre y tu recuerdo. Mi alma te ansía de noche, mi espíritu en mi interior madruga por ti, porque tus juicios son luz de la tierra, y aprenden justicia los habitantes del orbe. Señor, tú nos darás la paz, porque todas nuestras empresas nos las realizas tú. Fuera del tiempo pascual: Ant. Mi alma te ansía de noche, Señor; mi espíritu madruga por ti. Tiempo pascual: Ant. Confiamos en el Señor; él nos ha dado la paz. Aleluya. Antífona 3 Fuera del tiempo pascual: Ilumina, Señor, tu rostro sobre nosotros. Tiempo pascual: La tierra ha dado su fruto: que canten de alegría las naciones. Aleluya. Salmo 66 Que todos los pueblos alaben al Señor Sabed que la salvación de Dios se envía a los gentiles (Hch 28, 28) El Señor tenga piedad y nos bendiga, ilumine su rostro sobre nosotros; conozca la tierra tus caminos, todos los pueblos tu salvación. Oh Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben. Que canten de alegría las naciones, porque riges el mundo con justicia, riges los pueblos con rectitud y gobiernas las naciones de la tierra. Oh Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben. La tierra ha dado su fruto, nos bendice el Señor, nuestro Dios. Que Dios nos bendiga; que le teman hasta los confines del orbe. Fuera del tiempo ordinario: Ant. Ilumina, Señor, tu rostro sobre nosotros. Tiempo pascual: Ant. La tierra ha dado su fruto: que canten de alegría las naciones. Aleluya. LECTURA BREVE: 1 Jn 4, 14-15 Nosotros hemos visto y damos testimonio de que el Padre envió a su Hijo para ser Salvador del mundo. Quien confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios. RESPONSORIO BREVE R/. Dios mío, peña mía. * Refugio mío, Dios mío. V/. Mi alcázar, mi libertador. * Refugio mío, Dios mío. Gloria al Padre. Dios mío. Benedictus, ant. El Señor nos suscitó una fuerza de salvación, según lo había predicho por boca de sus profetas. PRECES Adoremos a Cristo, que con su sangre ha adquirido el pueblo de la nueva alianza, y digámosle suplicantes: Acuérdate, Señor, de tu pueblo. Rey y redentor nuestro, escucha la alabanza que te dirige tu Iglesia en el comienzo de este día, - y haz que no deje nunca de glorificar tu majestad. Que nunca, Señor, quedemos confundidos - los que en ti ponemos nuestra fe y nuestra esperanza. Mira compasivo nuestra debilidad y ven en ayuda nuestra, - ya que sin ti no podemos hacer nada. Acuérdate de los pobres y desvalidos; - que el día que hoy empieza les traiga solaz y alegría. Ya que deseamos que la luz de Cristo ilumine a todos los hombres, pidamos al Padre que a todos llegue el reino de su Hijo: Padre nuestro. Oración Dios todopoderoso, de quien dimana la bondad y hermosura de todo lo creado, haz que comencemos este día con ánimo alegre y que realicemos nuestras obras movidos por el amor a ti y a los hermanos. Por nuestro Señor Jesucristo.