SALMODIA Antífona 1 Fuera del tiempo pascual: Por la mañana proclamamos, Señor, tu misericordia y de noche tu fidelidad. Tiempo pascual: Tus acciones, Señor, son mi alegría, y mi júbilo, las obras de tus manos. Aleluya. Salmo 91 Alabanza del Dios creador Este salmo canta las maravillas realizadas en Cristo (S. Atanasio) Es bueno dar gracias al Señor y tocar para tu nombre, oh Altísimo, proclamar por la mañana tu misericordia y de noche tu fidelidad, con arpas de diez cuerdas y laúdes, sobre arpegios de cítaras. Tus acciones, Señor, son mi alegría, y mi júbilo, las obras de tus manos. ¡Qué magníficas son tus obras, Señor, qué profundos tus designios! El ignorante no los entiende ni el necio se da cuenta. Aunque germinen como hierba los malvados y florezcan los malhechores, serán destruidos para siempre. Tú, en cambio, Señor, eres excelso por los siglos. Porque tus enemigos, Señor, perecerán, los malhechores serán dispersados; pero a mí me das la fuerza de un búfalo y me unges con aceite nuevo. Mis ojos despreciarán a mis enemigos, mis oídos escucharán su derrota. El justo crecerá como una palmera, se alzará como un cedro del Líbano: plantado en la casa del Señor, crecerá en los atrios de nuestro Dios; en la vejez seguirá dando fruto y estará lozano y frondoso, para proclamar que el Señor es justo, que en mi Roca no existe la maldad. Fuera del tiempo pascual: Ant. Por la mañana proclamamos, Señor, tu misericordia y de noche tu fidelidad. Tiempo pascual: Ant. Tus acciones, Señor, son mi alegría, y mi júbilo, las obras de tus manos. Aleluya. Antífona 2 Fuera del tiempo pascual: Dad gloria a nuestro Dios. Tiempo pascual: Yo doy la muerte y la vida, yo desgarro y yo curo. Aleluya. Cántico: Dt 32, 1-12 Beneficios de Dios para con su pueblo ¡Cuántas veces he querido reunir a tus hijos como la clueca reúne a sus pollitos bajo sus alas! (Mt 23, 37) Escuchad, cielos, y hablaré; oye, tierra, los dichos de mi boca; descienda como lluvia mi doctrina, destile como rocío mi palabra; como llovizna sobre la hierba, como orvallo sobre el césped. Voy a proclamar el nombre del Señor: dad gloria a nuestro Dios. Él es la Roca, sus obras son perfectas, sus caminos son justos, es un Dios fiel, sin maldad; es justo y recto. Hijos degenerados, se portaron mal con él, generación malvada y pervertida. ¿Así le pagas al Señor, pueblo necio e insensato? ¿No es él tu padre y tu creador, el que te hizo y te constituyó? Acuérdate de los días remotos, considera las edades pretéritas, pregunta a tu padre y te lo contará, a tus ancianos, y te lo dirán. Cuando el Altísimo daba a cada pueblo su heredad y distribuía a los hijos de Adán, trazando las fronteras de las naciones, según el número de los hijos de Dios, la porción del Señor fue su pueblo, Jacob fue el lote de su heredad. Lo encontró en una tierra desierta, en una soledad poblada de aullidos: lo rodeó cuidando de él, lo guardó como a las niñas de sus ojos. Como el águila incita a su nidada, revolando sobre los polluelos, así extendió sus alas, los tomó y los llevó sobre sus plumas. El Señor solo los condujo, no hubo dioses extraños con él. Fuera del tiempo pascual: Ant. Dad gloria a nuestro Dios. Tiempo pascual: Ant. Yo doy la muerte y la vida, yo desgarro y yo curo. Aleluya. Antífona 3 Fuera del tiempo pascual: ¡Qué admirable es tu nombre, Señor, en toda la tierra! Tiempo pascual: Coronaste de gloria y dignidad a tu Cristo. Aleluya. Salmo 8 Majestad del Señor y dignidad del hombre Todo lo puso bajo sus pies, y lo dio a la Iglesia, como cabeza, sobre todo (Ef 1, 22) Señor, dueño nuestro, ¡que admirable es tu nombre en toda la tierra! Ensalzaste tu majestad sobre los cielos. De la boca de los niños de pecho has sacado una alabanza contra tus enemigos, para reprimir al adversario y al rebelde. Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que has creado, ¿qué es el hombre, para que te acuerdes de él, el ser humano, para darle poder? Lo hiciste poco inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y dignidad, le diste el mando sobre las obras de tus manos, todo lo sometiste bajo sus pies: rebaños de ovejas y toros, y hasta las bestias del campo, las aves del cielo, los peces del mar, que trazan sendas por el mar. Señor, dueño nuestro, ¡qué admirable es tu nombre en toda la tierra! Fuera del tiempo pascual: Ant. ¡Qué admirable es tu nombre, Señor, en toda la tierra! Tiempo pascual: Ant. Coronaste de gloria y dignidad a tu Cristo. Aleluya. LECTURA BREVE: Rm 12, 14-16a Bendecid a los que os persiguen; bendecid, sí, no maldigáis. Con los que ríen, estad alegres; con los que lloran, llorad. Tened igualdad de trato unos con otros: no tengáis grandes pretensiones, sino poneos al nivel de la gente humilde. RESPONSORIO BREVE R/. Te aclamarán. * Mis labios, Señor. Te aclamarán. V/. Mi lengua recitará tu auxilio. * Mis labios, Señor. Gloria al Padre. Te aclamarán. Benedictus, ant. Guía nuestros pasos, Señor, por el camino de la paz. PRECES Celebremos la sabiduría y la bondad de Cristo, que ha querido ser amado y servido en los hermanos, especialmente en los que sufren, y supliquémosle insistentemente, diciendo: Haznos perfectos en la caridad, Señor. Al recordar esta mañana tu santa resurrección, - te pedimos, Señor, que extiendas los beneficios de tu redención a todos los hombres. Que todo el día de hoy sepamos dar buen testimonio del nombre cristiano - y ofrezcamos nuestra jornada como un culto espiritual agradable al Padre. Enséñanos, Señor, a descubrir tu imagen en todos los hombres, - y a servirte a ti en cada uno de ellos. Oh Cristo, vid verdadera de la que nosotros somos sarmientos, - haz que permanezcamos en ti y demos fruto abundante, para que con ello reciba gloria Dios Padre. Con la confianza que nos da nuestra fe, acudamos ahora al Padre, diciendo, como nos enseñó Cristo: Padre nuestro. Oración Que nuestra voz, Señor, nuestro espíritu y toda nuestra vida sean una continua alabanza en tu honor; y, pues toda nuestra existencia es puro don de tu liberalidad, que también cada una de nuestras acciones te esté plenamente dedicada. Por nuestro Señor Jesucristo.