SALMODIA Antífona 1 Fuera del tiempo pascual: Te hago luz de las naciones, para que seas mi salvación hasta el fin de la tierra. Tiempo pascual: Dios lo ha nombrado juez de vivos y muertos. Aleluya. Salmo 71 Poder real del Mesías Abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra (Mt 2, 11) I Dios mío, confía tu juicio al rey, tu justicia al hijo de reyes, para que rija a tu pueblo con justicia, a tus humildes con rectitud. Que los montes traigan paz, y los collados justicia; que él defienda a los humildes del pueblo, socorra a los hijos del pobre y quebrante al explotador. Que dure tanto como el sol, como la luna, de edad en edad; que baje como lluvia sobre el césped, como llovizna que empapa la tierra. Que en sus días florezca la justicia y la paz hasta que falte la luna; que domine de mar a mar, del Gran Río al confín de la tierra. Que en su presencia se inclinen sus rivales; que sus enemigos muerdan el polvo; que los reyes de Tarsis y de las islas le paguen tributo. Que los reyes de Saba y de Arabia le ofrezcan sus dones; que se postren ante él todos los reyes, y que todos los pueblos le sirvan. Fuera del tiempo pascual: Ant. Te hago luz de las naciones, para que seas mi salvación hasta el fin de la tierra. Tiempo pascual: Ant. Dios lo ha nombrado juez de vivos y muertos. Aleluya. Antífona 2 Fuera del tiempo pascual: Socorrerá el Señor a los hijos del pobre, rescatará sus vidas de la violencia. Tiempo pascual: Él será la bendición de todos los pueblos. Aleluya. II Él librará al pobre que clamaba, al afligido que no tenía protector; él se apiadará del pobre y del indigente, y salvará la vida de los pobres; él rescatará sus vidas de la violencia, su sangre será preciosa a sus ojos. Que viva y que le traigan el oro de Saba; que recen por él continuamente y lo bendigan todo el día. Que haya trigo abundante en los campos, y susurre en lo alto de los montes; que den fruto como el Líbano, y broten las espigas como hierba del campo. Que su nombre sea eterno, y su fama dure como el sol; que él sea la bendición de todos los pueblos, y lo proclamen dichoso todas las razas de la tierra. Bendito sea el Señor, Dios de Israel, el único que hace maravillas; bendito por siempre su nombre glorioso; que su gloria llene la tierra. ¡Amén, amén! Fuera del tiempo pascual: Ant. Socorrerá el Señor a los hijos del pobre, rescatará sus vidas de la violencia. Tiempo pascual: Ant. Él será la bendición de todos los pueblos. Aleluya. Antífona 3 Fuera del tiempo pascual: Ahora se estableció la salud y el reinado de nuestro Dios. Tiempo pascual: Jesucristo es el mismo ayer y hoy, y siempre. Aleluya. Cántico: Ap 11, 17-18; 12, 10b-12a El juicio de Dios Gracias te damos, Señor Dios omnipotente, el que eres y el que eras, porque has asumido el gran poder y comenzaste a reinar. Se encolerizaron las gentes, llegó tu cólera, y el tiempo de que sean juzgados los muertos, y de dar el galardón a tus siervos, los profetas, y a los santos y a los que temen tu nombre, y a los pequeños y a los grandes, y de arruinar a los que arruinaron la tierra. Ahora se estableció la salud y el poderío, y el reinado de nuestro Dios, y la potestad de su Cristo; porque fue precipitado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba ante nuestro Dios día y noche. Ellos le vencieron en virtud de la sangre del Cordero y por la palabra del testimonio que dieron, y no amaron tanto su vida que temieran la muerte. Por esto, estad alegres, cielos, y los que moráis en sus tiendas. Fuera del tiempo pascual: Ant. Ahora se estableció la salud y el reinado de nuestro Dios. Tiempo pascual: Ant. Jesucristo es el mismo ayer y hoy, y siempre. Aleluya. LECTURA BREVE: 1 P 1, 22-23 Ahora que estáis purificados por vuestra obediencia a la verdad y habéis llegado a quereros sinceramente como hermanos, amaos unos a otros de corazón e intensamente. Mirad que habéis vuelto a nacer, y no de una semilla mortal, sino de una inmortal, por medio de la palabra de Dios viva y duradera. RESPONSORIO BREVE R/. El Señor es mi pastor. * Nada me falta. El Señor. V/. En verdes praderas me hace recostar. * Nada me falta. Gloria al Padre. El Señor. Magníficat, ant. A los hambrientos de justicia, el Señor los sacia y colma de bienes. PRECES Elevemos nuestros corazones agradecidos a nuestro Dios y Salvador, que ha bendecido a su pueblo con toda clase de bienes espirituales, y digámosle con fe: Bendice a tu pueblo, Señor. Dios todopoderoso y lleno de misericordia, protege al papa N. y a nuestro obispo N., - a los que tú mismo has elegido para guiar a la Iglesia. Protege, Señor, nuestros pueblos y ciudades - y aleja de ellos todo mal. Multiplica, como renuevos de olivo alrededor de tu mesa, hijos que se consagren a tu reino, - siguiendo a Jesucristo en pobreza, castidad y obediencia. Conserva el propósito de las que han consagrado a ti su virginidad, - para que sigan al Cordero divino adondequiera que vaya. Haz que los difuntos descansen en tu paz eterna - y que se afiance nuestra unión con ellos por la comunión de los santos. Ya que por Jesucristo hemos llegado a ser hijos de Dios, acudamos confiadamente a nuestro Padre: Padre nuestro. Oración Al ofrecerte, Señor, nuestra alabanza vespertina, te pedimos humildemente que, meditando tu ley día y noche, consigamos un día la luz y el premio de la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.