SALMODIA Antífona 1 Fuera del tiempo pascual: El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? + Tiempo pascual: La diestra de Dios lo exaltó, haciéndolo jefe y salvador. Aleluya. Salmo 26 Confianza ante el peligro I Ésta es la morada de Dios con los hombres (Ap 21, 3) El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? + El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién me hará temblar? Cuando me asaltan los malvados para devorar mi carne; ellos, enemigos y adversarios, tropiezan y caen. Si un ejército acampa contra mí, mi corazón no tiembla; si me declaran la guerra, me siento tranquilo. Una cosa pido al Señor, eso buscaré: habitar en la casa del Señor por los días de mi vida; gozar de la dulzura del Señor, contemplando su templo. Él me protegerá en su tienda el día del peligro; me esconderá en lo escondido de su morada, me alzará sobre la roca; y así levantaré la cabeza sobre el enemigo que me cerca; en su tienda sacrificaré sacrificios de aclamación: cantaré y tocaré para el Señor. Fuera del tiempo pascual: Ant. El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? Tiempo pascual: Ant. La diestra de Dios lo exaltó, haciéndolo jefe y salvador. Aleluya. Antífona 2 Fuera del tiempo pascual: Tu rostro buscaré, Señor, no me escondas tu rostro. Tiempo pascual: Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida. Aleluya. II Algunos, poniéndose en pie, daban testimonio contra Jesús (Mc 14, 57) Escúchame, Señor, que te llamo; ten piedad, respóndeme. Oigo en mi corazón: «Buscad mi rostro.» Tu rostro buscaré, Señor, no me escondas tu rostro. No rechaces con ira a tu siervo, que tú eres mi auxilio; no me deseches, no me abandones, Dios de mi salvación. Si mi padre y mi madre me abandonan, el Señor me recogerá. Señor, enséñame tu camino, guíame por la senda llana, porque tengo enemigos. No me entregues a la saña de mi adversario, porque se levantan contra mí testigos falsos, que respiran violencia. Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida. Espera en el Señor, sé valiente, ten ánimo, espera en el Señor. Fuera del tiempo pascual: Ant. Tu rostro buscaré, Señor, no me escondas tu rostro. Tiempo pascual: Ant. Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida. Aleluya. Antífona 3 Fuera del tiempo pascual: Él es el primogénito de toda criatura, es el primero en todo. Tiempo pascual: Él es el origen, guía y meta del universo. A él la gloria por los siglos. Aleluya. Cántico: Col 1, 12-20 Himno a Cristo, primogénito de toda criatura y primer resucitado de entre los muertos Damos gracias a Dios Padre, que nos ha hecho capaces de compartir la herencia del pueblo santo en la luz. Él nos ha sacado del dominio de las tinieblas, y nos ha trasladado al reino de su Hijo querido, por cuya sangre hemos recibido la redención, el perdón de los pecados. Él es imagen de Dios invisible, primogénito de toda criatura; porque por medio de él fueron creadas todas las cosas: celestes y terrestres, visibles e invisibles, Tronos, Dominaciones, Principados, Potestades; todo fue creado por él y para él. Él es anterior a todo, y todo se mantiene en él. Él es también la cabeza del cuerpo: de la Iglesia. Él es el principio, el primogénito de entre los muertos, y así es el primero en todo. Porque en él quiso Dios que residiera toda la plenitud. Y por él quiso reconciliar consigo todos los seres: los del cielo y los de la tierra, haciendo la paz por la sangre de su cruz. Fuera del tiempo pascual: Ant. Él es el primogénito de toda criatura, es el primero en todo. Tiempo pascual: Ant. Él es el origen, guía y meta del universo. A él la gloria por los siglos. Aleluya. LECTURA BREVE: St 1, 22. 25 Llevad a la práctica la ley y no os limitéis a escucharla, engañándoos a vosotros mismos. El que se concentra en la ley perfecta, la de la libertad, y es constante, no para oír y olvidarse, sino para ponerla por obra, éste será dichoso al practicarla. RESPONSORIO BREVE R/. Sálvame, Señor. * Y ten misericordia de mí. Sálvame. V/. No arrebates mi alma con los pecadores. * Y ten misericordia de mí. Gloria al Padre. Sálvame. Magníficat, ant. El Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo. PRECES Que en todo sea glorificado el nombre del Señor, que atiende a su pueblo elegido con infinito amor. A él suba nuestra oración: Muestra, Señor, tu caridad. Acuérdate, Señor, de tu Iglesia: - guárdala de todo mal y haz que crezca en tu amor. Que todos los pueblos, Señor, te reconozcan como el único Dios verdadero, - y a Jesucristo como el Salvador que tú has enviado. A nuestros parientes y bienhechores concédeles tus bienes, - y que tu bondad les dé la vida eterna. Te pedimos, Señor, por los trabajadores que sufren: - alivia sus dificultades y haz que todos los hombres reconozcan su dignidad. En tu misericordia, acoge a los que hoy han muerto - y dales posesión de tu reino. Unidos fraternalmente, como hermanos de una misma familia, invoquemos a nuestro Padre común: Padre nuestro. Oración Escucha, Señor, nuestras súplicas y protégenos durante el día y durante la noche; tú que eres inmutable, danos siempre firmeza a los que vivimos sujetos a la sucesión de los tiempos y las horas. Por nuestro Señor Jesucristo.