SALMODIA Antífona 1 Fuera del tiempo pascual: El Señor da la victoria a su Ungido. Tiempo pascual: Ahora se estableció el reinado de nuestro Dios, y la potestad de su Cristo. Aleluya. Salmo 19 Oración por la victoria del rey Cuantos invoquen el nombre del Señor se salvarán (Hch 2, 21) Que te escuche el Señor el día del peligro, que te sostenga el nombre del Dios de Jacob; que te envíe auxilio desde el santuario, que te apoye desde el monte Sión. Que se acuerde de todas tus ofrendas, que le agraden tus sacrificios; que cumpla el deseo de tu corazón, que dé éxito a todos tus planes. Que podamos celebrar tu victoria y en el nombre de nuestro Dios alzar estandartes; que el Señor te conceda todo lo que pides. Ahora reconozco que el Señor da la victoria a su Ungido, que lo ha escuchado desde su santo cielo, con los prodigios de su mano victoriosa. Unos confían en sus carros, otros en su caballería; nosotros invocamos el nombre del Señor, Dios nuestro. Ellos cayeron derribados, nosotros nos mantenemos en pie. Señor, da la victoria al rey y escúchanos cuando te invocamos. Fuera del tiempo pascual: Ant. El Señor da la victoria a su Ungido. Tiempo pascual: Ant. Ahora se estableció el reinado de nuestro Dios, y la potestad de su Cristo. Aleluya. Antífona 2 Fuera del tiempo pascual: Al son de instrumentos cantaremos tu poder. Tiempo pascual: Has asumido, Señor, el poder y comenzaste a reinar. Aleluya. Salmo 20, 2-8. 14 Acción de gracias por la victoria del rey El Señor resucitado recibió la vida, años que se prolongan sin término (S. Ireneo) Señor, el rey se alegra por tu fuerza, ¡y cuánto goza con tu victoria! Le has concedido el deseo de su corazón, no le has negado lo que pedían sus labios. Te adelantaste a bendecirlo con el éxito, y has puesto en su cabeza una corona de oro fino. Te pidió vida, y se la has concedido, años que se prolongan sin término. Tu victoria ha engrandecido su fama, lo has vestido de honor y majestad. Le concedes bendiciones incesantes, lo colmas de gozo en tu presencia; porque el rey confía en el Señor, y con la gracia del Altísimo no fracasará. Levántate, Señor, con tu fuerza, y al son de instrumentos cantaremos tu poder. Fuera del tiempo pascual: Ant. Al son de instrumentos cantaremos tu poder. Tiempo pascual: Ant. Has asumido, Señor, el poder y comenzaste a reinar. Aleluya. Antífona 3 Fuera del tiempo pascual: Has hecho de nosotros, Señor, un reino de sacerdotes para nuestro Dios. Tiempo pascual: Que te sirva toda la creación, porque tú lo mandaste, y existió. Aleluya. Cántico: Ap 4, 11; 5, 9. 10. 12 Himno de los redimidos Eres digno, Señor, Dios nuestro, de recibir la gloria, el honor y el poder, porque tú has creado el universo; porque por tu voluntad lo que no existía fue creado. Eres digno de tomar el libro y abrir sus sellos, porque fuiste degollado y con tu sangre compraste para Dios hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación; y has hecho de ellos para nuestro Dios un reino de sacerdotes, y reinan sobre la tierra. Digno es el Cordero degollado de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría, la fuerza, el honor, la gloria y la alabanza. Fuera del tiempo pascual: Ant. Has hecho de nosotros, Señor, un reino de sacerdotes para nuestro Dios. Tiempo pascual: Ant. Que te sirva toda la creación, porque tú lo mandaste, y existió. Aleluya. LECTURA BREVE: 1 Jn 3, 1a. 2 Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos! Queridos, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es. RESPONSORIO BREVE R/. Tu palabra, Señor, es eterna. * Más estable que el cielo. Tu palabra. V/. Tu fidelidad de generación en generación. * Más estable que el cielo. Gloria al Padre. Tu palabra. Magníficat, ant. Se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador. PRECES Alabemos a Cristo, que mora en medio de nosotros, el pueblo adquirido por él, y supliquémosle, diciendo: Por el honor de tu nombre, escúchanos, Señor. Dueño y Señor de los pueblos, acude en ayuda de todas las naciones y de los que las gobiernan: - que todos los hombres sean fieles a tu voluntad y trabajen por el bien y la paz. Tú que hiciste cautiva nuestra cautividad, - devuelve la libertad de los hijos de Dios a todos aquellos hermanos nuestros que sufren esclavitud en el cuerpo o en el espíritu. Concede, Señor, a los jóvenes la realización de sus esperanzas - y que sepan responder a tus llamadas en el transcurso de su vida. Que los niños imiten tu ejemplo - y crezcan siempre en sabiduría y en gracia. Acoge a los difuntos en tu reino, - donde también nosotros esperamos reinar un día contigo. Con el gozo de sabernos hijos de Dios, acudamos a nuestro Padre: Padre nuestro. Oración Te damos gracias, Señor, Dios todopoderoso, porque has permitido que llegáramos a esta noche; te pedimos quieras aceptar con agrado el alzar de nuestras manos como ofrenda de la tarde. Por nuestro Señor Jesucristo.