SALMODIA Antífona 1 Fuera del tiempo pascual: A ti te suplico, Señor; por la mañana escucharás mi voz. Tiempo pascual: Se alegrarán los que se acogen a ti. Aleluya. Salmo 5, 2-10. 12-13 Oración de la mañana de un justo perseguido Se alegrarán eternamente los que acogieron al Verbo en su interior. El Verbo habita en ellos. Señor, escucha mis palabras, atiende a mis gemidos, haz caso de mis gritos de auxilio, Rey mío y Dios mío. A ti te suplico, Señor; por la mañana escucharás mi voz, por la mañana te expongo mi causa, y me quedo aguardando. Tú no eres un Dios que ame la maldad, ni el malvado es tu huésped, ni el arrogante se mantiene en tu presencia. Detestas a los malhechores, destruyes a los mentirosos; al hombre sanguinario y traicionero lo aborrece el Señor. Pero yo, por tu gran bondad, entraré en tu casa, me postraré ante tu templo santo con toda reverencia. Señor, guíame con tu justicia, porque tengo enemigos; alláname tu camino. En su boca no hay sinceridad, su corazón es perverso; su garganta es un sepulcro abierto, mientras halagan con la lengua. Que se alegren los que se acogen a ti, con júbilo eterno; protégelos, para que se llenen de gozo los que aman tu nombre. Porque tú, Señor, bendices al justo, y como un escudo lo rodea tu favor. Fuera del tiempo pascual: Ant. A ti te suplico, Señor; por la mañana escucharás mi voz. Tiempo pascual: Ant. Se alegrarán los que se acogen a ti. Aleluya. Antífona 2 Fuera del tiempo pascual: Alabamos, Dios nuestro, tu nombre glorioso. Tiempo pascual: Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder; tú eres rey y soberano de todo. Aleluya. Cántico: 1 Cro 29, 10-13 Sólo a Dios honor y gloria Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo (Ef 1, 3) Bendito eres, Señor, Dios de nuestro padre Israel, por los siglos de los siglos. Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder, la gloria, el esplendor, la majestad, porque tuyo es cuanto hay en cielo y tierra, tú eres rey y soberano de todo. De ti viene la riqueza y la gloria, tú eres Señor del universo, en tu mano está el poder y la fuerza, tú engrandeces y confortas a todos. Por eso, Dios nuestro, nosotros te damos gracias, alabando tu nombre glorioso. Fuera del tiempo pascual: Ant. Alabamos, Dios nuestro, tu nombre glorioso. Tiempo pascual: Ant. Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder, tú eres rey y soberano de todo. Aleluya. Antífona 3 Fuera del tiempo pascual: Postraos ante el Señor en el atrio sagrado. Tiempo pascual: El Señor se sienta como rey eterno. Aleluya. Salmo 28 Manifestación de Dios en la tempestad Vino una voz del cielo que decía: «Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto» (Mt 3, 17) Hijos de Dios, aclamad al Señor, aclamad la gloria y el poder del Señor, aclamad la gloria del nombre del Señor, postraos ante el Señor en el atrio sagrado. La voz del Señor sobre las aguas, el Dios de la gloria ha tronado, el Señor sobre las aguas torrenciales. La voz del Señor es potente, la voz del Señor es magnífica, la voz del Señor descuaja los cedros, el Señor descuaja los cedros del Líbano. Hace brincar al Líbano como a un novillo, al Sarión como a una cría de búfalo. La voz del Señor lanza llamas de fuego, la voz del Señor sacude el desierto, el Señor sacude el desierto de Cadés. La voz del Señor retuerce los robles, el Señor descorteza las selvas. En su templo un grito unánime: «¡Gloria!». El Señor se sienta por encima del aguacero, el Señor se sienta como rey eterno. El Señor da fuerza a su pueblo, el Señor bendice a su pueblo con la paz. Fuera del tiempo pascual: Ant. Postraos ante el Señor en el atrio sagrado. Tiempo pascual: Ant. El Señor se sienta como rey eterno. Aleluya. LECTURA BREVE: 2 Ts 3, 10b-13 El que no trabaja, que no coma. Porque nos hemos enterado de que algunos viven sin trabajar, muy ocupados en no hacer nada. Pues a ésos les mandamos y recomendamos, por el Señor Jesucristo, que trabajen con tranquilidad para ganarse el pan. Por vuestra parte, hermanos, no os canséis de hacer el bien. RESPONSORIO BREVE R/. Bendito sea el Señor. * Ahora y por siempre. Bendito. V/. El único que hace maravillas. * Ahora y por siempre. Gloria al Padre. Bendito. Benedictus, ant. Bendito sea el Señor, Dios nuestro. PRECES Proclamemos la grandeza de Cristo, lleno de gracia y del Espíritu Santo, y acudamos a él, diciendo: Concédenos, Señor, tu Espíritu. Concédenos, Señor, un día lleno de paz, de alegría y de inocencia, - para que, llegados a la noche, con gozo y limpios de pecado, podamos alabarte nuevamente. Que baje hoy a nosotros tu bondad - y haga prósperas las obras de nuestras manos. Muéstranos tu rostro propicio y danos tu paz, - para que durante todo el día sintamos cómo tu mano nos protege. Mira con bondad a cuantos se han encomendado a nuestras oraciones - y enriquécelos con toda clase de bienes del cuerpo y del alma. Terminemos nuestra oración con la plegaria que nos enseñó el Señor: Padre nuestro. Oración Señor, que tu gracia inspire, sostenga y acompañe nuestras obras, para que nuestro trabajo comience en ti, como en su fuente, y tienda siempre a ti, como a su fin. Por nuestro Señor Jesucristo.